El ojo del amo engorda al caballo

A propósito del invocado refrán “El ojo del amo engorda al caballo”
Existen, según dicen,
patronos desconfiados,
unos equidos sibaritas
que se nutren con los ojos de sus amos,
o tal aseguran ellos,
los amos.
Pero los caballos de tan exquisitos gustos
Deben de limitar sus exigencias.
¿Serán como esos espíritus sutiles
que tan solo contemplando los manjares
sacian sus delicados apetitos?

Por que ni vi jamás caballos masticando
pupilas, ni ciegos amos mutilados
tan solo por engordarlos.
Tan solo contemplo diariamente
Seres obsesionados por el trabajo ajeno,
Que cual capataces inclementes
Vigilan que su entorno
Produzca sin cesar
Y se adueñan de los frutos
Y esa rapiña consideran
Justa retribución a sus desvelos.
Armiño Negro



















Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espeor que bien, yo estoy bien,.. buena alegoría has expuesto, las desconfianzas están a veces entre las máscaras... bueno, te invito a que visites mi blog, adios...
18 Agosto 2007 | 04:28 AM