La Navidad desde otra perspectiva
"Embolatados con el trajín que le hemos inventado a la Navidad, parece que se nos olvidó cuál es el sentido de los días de diciembre. Por eso es bueno recordarlo o ‘aprender’ a mirarlo de una manera más acorde con la evolución de la conciencia humana.
Es posible que usted, al igual que yo, piense que debe existir una explicación más sólida que aquella que nos contaron cuando éramos niños donde la Navidad se reducía (¡) a la celebración ‘social’ del nacimiento del hijo de Dios.
Pues bien, Alfredo Besosa, basado en la teoría de ‘Magia’, explicó de forma muy coherente el sentido de la Navidad, explicación que quiero compartirla con usted. Espero que pueda producirle la misma paz interior que me produjo cuando la escuché –o mas aún-, cuando la sentí absolutamente lógica.

En Navidad se conmemora un nacimiento, el del hijo de Dios. Jesús es el hijo de Dios. El nacimiento de Jesús sucede en un pesebre lleno de paja bajo la mirada de José y María. A su lado una burra y un buey. Están también los pastores y las ovejas. Los Reyes Magos llegan posteriormente trayendo oro, incienso y mirra. No es coincidencia que hayan sido, por ejemplo, una burra y un buey. Como tampoco los regalos de los Reyes Magos. Cada uno de los elementos enumerados está cargado de simbolismo y es importante descifrar su mensaje. ¿Qué representan?
No sólo nace Jesús. Usted y yo también somos hijos de Dios. La Navidad es un re-nacimiento de los hijos de Dios. Este renacer (o crecer) se sucede en un pesebre provisto de paja.
La paja simboliza al pensamiento. Entonces así como Jesús nace en el pesebre, nuestro nacimiento es en el pensamiento, donde se asientan las creencias, las ideas, todo aquello que debe modificarse para asumir el cambio. El pensamiento es el ‘asiento’ de nuestra vida. La manera como miramos o como interpretamos los acontecimientos es aquello que nos enferma y nos hace sufrir. El cambio, por tanto, es en el pensamiento.
El burro del pesebre simboliza la ignorancia que debemos derrotar, puesto que es la ignorancia la que nos hace sufrir e impide que asumamos la sabiduría que nos acerca a Dios.La burra también es el ego, aquello que nos hace creer que somos ‘otra cosa’ diferente de lo que somos, hijos de Dios, seres en evolución, camino al infinito.
Al lado del burro está el buey cuyo significado es la mansedumbre. En el día a día muchas veces debemos aceptar, nos guste o no, acontecimientos y situaciones ‘no escogidas’, pero que están allí para enseñarnos. El buey simboliza la mansedumbre que se traduce en ¡aceptación!
José y María representan los principios masculino y femenino. Masculino lo que se da, femenino, lo que se recibe, en el proceso del renacimiento.
Siempre en la vida existirán pastores o maestros que podrán guiarnos. Pastor es una palabra, un libro, una enseñanza. Los Reyes Magos aportan mirra, incienso y oro. La mirra simboliza el cuerpo, el incienso es la mente y el oro el espíritu, elementos de la existencia donde se debe producir la transformación, el re-nacimiento.
No sólo es Jesús quien nace. Cada quien asume su propio renacimiento, la Navidad interior, donde somos tan hijos de Dios como el mismo Jesús. Y donde tenemos como misión de vida crecer y evolucionar. "
(Gloria Hurtado, psicóloga y columnista del diario vallecaucano El País)
http://elpais.com.co/HOY/OPN/opi05.html
Saludos y abrazos navideños,
Madame Rosa



















salud-y-republica dijo
Interesente y para reflexionar detenidamente. Con esas intenciones lo comparto.
Madame Rosa
18 Diciembre 2007 | 03:03 PM