Reflexiones.
El doctor Manuel Almendro se asoma a las páginas de un importante rotativo barcelonés para hablarnos de la psicología transpersonal, y citando a Jung, comenta que “En la medida en que la psique tiene un aspecto no espacial, puede haber psique fuera del cuerpo, la psique traspasa el ego, Manslow señaló que la psicología transpersonal se centra y focaliza en el cosmos.
A la pregunta de que relación existe entre la psique personal y la transpersonal, dice “Estamos en un terreno misterioso y fascinante, contemplado en la teoría del caos, de los fractales y los hologramas: ¿cada parte del conjunto contiene el conjunto entero?
”
Para la psicología transpersonal todo obstáculo es palanca. /La ciencia convencional sostiene que el gen, la hormona la neuroquimica es causa de tal o cual alteración. ¿Si? ¿Es causa o efecto? ¿Y si en verdad la conciencia pudiese alterar lo bioquímico?
Existe en este psicólogo/pensador una serie de intuiciones, que no por inquietantes dejan de estar presentes en el animo de muchos, ese ser y sentirnos parte de un todo, que otros desde otras disciplinas o meta disciplinas intuyen, ¿pueden ser atisbos de la realidad global en la que nos movemos?
Hace años, en una noche de vigilia del cambio de siglo, cuando medio mundo se aprestaba a vivirlo como una fiesta sin parangón, escribí estas líneas que ahora os envío. Sin optimismo, con una terrible sensación de estar asistiendo a un cambio de era, y que no todo lo que se avecinaba, o teníamos ya alrededor era positivo.
El inicio del siglo XXI, me dio la razón en tantas cosas, pero también abrió puertas a la esperanza, pero tan chiquitas.

ECOS DEL MILENIO
Aquí aparcado en un temporal
oasis de paz
nos llegan los ecos de un milenio
que se desvanece
entre rumores de guerras.
De unas guerras
que poblaron
de muertos y miserias
unas tierras,
unos países civilizados,
que muestran su pobredumbre
y su ambición
avanzando entre lucha y lucha.
Justificando con ideas
sublimes
carnicerías y destrucciones
inhumanas o muy humanas.
Una masacre se evita
provocando otra mayor
Una lucha llama a otra lucha.
La paz no encuentra ecos
que publiquen su gloria
y extiendan su imperio.
Solo la guerra, la violencia
el crimen
atraen las miradas de la aldea global,
que se regocija
ante unas explosiones reales,
unas guerras
cruentas y lejanas
que se van acercando
sin que el estruendo
se advierta cada vez más cerca,
por que el volumen
de las lejanas explosiones
amplificado por el sonido
de los televisores,
que lo retransmiten
vía satélite, no permite advertir
que es la casa de al lado
la que vuela
dejando a nuestro vecinos
sin tejado.
Empujándoles a guarecerse
en el último oasis, defendido
por las bayonetas de los mercenarios
que acudieron a imponerles la paz.
Años y años, tratando de llevar
la paz a lo Balcanes
el pan a las hambrientas
tierras, de las que importamos
el café, el algodón
los materiales
bases de nuestra riqueza
y generadores de su miseria.
Si. Acá nos llegan
los ecos del fin de milenio
Unos ecos poblados de fantasmas
de pueblos que se desplazan,
de tierra en tierra,
buscando la paz
huyendo de la miseria
transportando con ellos
y en pos de ellos
las discordias
el fanatismo
la muerte.
Nadie esta a salvo
cuando arde el hogar.
En este mundo,
en esta nave hogar
de la raza humana,
encendimos la hoguera de los odios
y arderá la tierra entera.
J. del Campo
“ecos del Milenio "
20 marzo 1999
P.D. para Madame Rosa.
Ya os lo envie?
Es posible pero me apetece enviarle y además creo que este llegara ilustrado

























el-peletero dijo
No quiero añadir nada a eso que has escrito, no quiero hacerlo porque lo estropearía. Bien está lo que dices y ojalá este lamento se convierta algún día en alegría.
Bon dia Julia.
24 Enero 2008 | 11:03 AM