¡Hoy las musas han pasao de mi, andarán de vacaciones...

Homenaje a las musas.
Mi temprana afición a la mitología, sobre todo la griega, me llevó a conocer toda una serie de relatos que descubro ahora medio olvidados, pero la fuerza de aquellos mitos clásicos prosigue en nuestros días, cada vez más difuminado. Con razón se dice que tan solo cuando se borra de la memoria y de la mente de los mortales desaparecemos del mundo de los vivos.
Vuelvo con este post a aquellos días de mi juventud, cuando en el Instituto tras clase de griego o de latín nos distribuyamos los papeles de heroína de tragedia. Las Erinias nunca gozaron de nuestro aprecio, pero las Musas…
¡OH, las musas hallaron entre nosotros fervientes admiradoras!
Nos distribuimos en nuestro grupito el nombre de las musas de acuerdo con nuestras aficiones, y nombramos a Apolo a uno de los muchachos que rondaban nuestro grupo.
Todo hay que decirlo, con frecuencia la desposeíamos del personaje y se lo atribuíamos a otro. Pero nuestras reuniones estaban regidas por ellas, y si bien nuestras capacidades estaban muy lejos de aquellas que nos las inspiraban, no por ello lo hacíamos con menor fervor.
Cuando se aproximaba la época de los exámenes, las invocaciones a Mnemosina, la madre de las musas que encarnaba “la memoria” eran casi tan fervientes como las oraciones y las estampitas. Aún hoy recuerdo aquella frase que Lola escribía en todas las tapas de los libros de texto.
“Virgen Santa
Virgen Pura
Haz que apruebe
Esta asignatura!
¡En ocasiones ni la Virgen ni Mnemosina podían hacer el milagro!
En otras creo que aprobábamos de milagro.
Dejadme ahora que como un ejercicio más de memoria recuerde el nombre de las Nueve Musas. Las jóvenes acompañantes de Apolo.
Clio, Thalia, Erato, Euterpe, Polimnia, Caliope, Terpsícore, Urania, y Melpómene.
Que las musas sean con vosotros.
A.N.


















Fernando dijo
Que nunca te dejen de acompañar¡
15 Mayo 2008 | 07:32 PM