Noche de difuntos.
Transformaciones de nuestra sociedad, por donde quiera que voy, incluso aquí en La Coctelera me asaltan las imágenes de las calabazas, de las brujas y la imposición de Halloween.
Don Juan Tenorio ha huido por el escotillón, llevándose tras él todos los fantasmas, incluido el Comendador, que en tal fecha se le aparecían.
--¡No os podréis quejar de mí, vosotros a quien mate. Si buena vida os quité, mejor sepultura os dí!- Clamaba el fanfarrón caballero, hasta que El Comendador vino a sentarse a su mesa, atendiendo a la burlona invitación del Tenorio.
Cuántos se permiten, nos permitimos, mil chanzas con la muerte, hasta que se sienta a nuestra mesa.
Esta noche, en una celebración tradicional, las castañas asadas, los panellets y los huesos de santo, junto a los boniatos, contribuirán a disparar la glucosa, acercando así a la Parca, pero quizás una vez más pase de nosotros.
Ella nunca tiene prisa.
Sabe que nadie se le escapa.
A.N.




















salud-y-republica dijo
"Don Juan, don Juan de mi corazón
amadme o sacadme el corazón
porque os adoro."
esos versos que cada año subían a los escenarios y eran coreados en voz queda por los espectadores, ¿son ya cosas del pasado?
31 Octubre 2008 | 01:21 PM