De aguinaldos, amigos secretos y comparsas
Quedamos en que el 16 de Diciembre se comenzaban a rezar (y hasta a bailar) las Novenas de Aguinaldos.
También en esa fecha se comienza a jugar al Amigo Secreto y a apostar Aguinaldos. Supongo que saben qué es el amigo secreto: nosotros escribimos los nombres de los participantes en papelitos, cada uno de ellos se dobla y se mete en una bolsa y luego los vamos sacando a la suerte sin que nadie confiese cual es la persona a quien le toca darle un regalo el 24. Empieza un verdadero juego de misterio, cada quien trata de adivinar quien lo está endulzando (se envían golosinas todos los días al amigo secreto) pero uno se da sus mañas para despistar a los curiosos y así evitar que se descubran las identidades antes de tiempo.
Para divertido también el juego de los aguinaldos: consiste en pequeñas apuestas de determinado artículo, penitencia o valor que se pactan con dos o más personas.
-El SI y el NO: este aguinaldo consiste en ponerse de acuerdo en cuál de los dos no puede decir SI y cual no puede decir NO. Las palabras escogidas son reemplazadas por “afirmativo”, “claro”, “por supuesto”, o por “negativo”, “falso”, etc.
-Pajita en boca: consiste en que cada vez que el compañero le diga “pajita en boca” éste debe tener algo en la boca: un dulce, un papelito, un chicle, etc. Gana los aguinaldos el que pille al compañero sin nada en la boca.
-Tres pies: en éste, el jugador no se puede distraer y menos estando de pie, porque en cualquier momento, el contrincante puede poner un pie en medio de los suyos, por delante o por detrás, completando un “tres pies” y los aguinaldos son de él.
-El beso robado: del cual se aprovechaban los enamorados o los que aún no se habíann atrevido a confesar su enamoramiento mutuo. Uno se arriesgaba a pagar cualquier apuesta con tal de que el elegido de su corazón le robara un beso. Difícil no era y los aguinaldos se pagaban con gusto y sin rechistar.
-Estatua!!: esta era la apuesta que más me gustaba porque se trataba de sorprender al otro en la posición más incómoda posible para gritarle "Estatua!!!" y a continuación "Mis aguinaldos!" pues era evidente que el sorprendido rara vez lograba quedarse mucho rato en la posición en que uno lo había pillado.
Estos juegos son cada vez menos frecuentes; eran muy populares en mi niñez y adolescencia pero en los 22 años que tiene mi hija mayor nunca le he visto ni a ella, ni a su hermana ni a sus primos apostar aguinaldos.
Armando tiene razón: las costumbres se van perdiendo y no debiéramos permitir que éso ocurra porque son parte del legado cultural de un pueblo y en este caso de las tradiciones navideñas.
Dejando los juegos de lado, también son típicas las comparsas de niños y/o adultos (generalmente de clase baja) que disfrazados de diablos, brujas, calaveras, mujeres gordas, van por las calles tocando tambores, panderetas, flautas y bailando, con la esperanza de recibir a cambio algunas monedas. Se les llama genéricamente "los diablitos". Si te pillan en la calle, hacen un círculo alrededor tuyo y te hacen bailar con ellos, situación que casi todo el mundo evita por temor al ridículo pero que algunos gozones aprovechan para hacer las delicias del público.
Ahhh y se me olvidaba la Feria de Cali, del 25 al 31 de Diciembre con programación para todos los gustos y todos los bolsillos: hay desfiles de autos antiguos, conciertos (algunos de ellos gratis), tascas (casetas temporales de los principales restaurantes y discotecas de la ciudad en las cuales se va a bailar, a beber y a comer durante la Feria), cabalgata (todos los años amenazan con quitarla de la programación por los desmanes que cometen los caballistas y las personas que van a verlos desfilar por algunas calles de la ciudad).
(Las fotos fueron tomadas por mi hija menor en la Feria de este año que acaba de finalizar)
He dejado para lo último el espectáculo sangriento, bárbaro y primitivo que más repudio me causa: las corridas de toros. Es que ni me gusta hablar de éso!
Este fin de año me he enojado con un buen amigo porque sorpresivamente empezó a ir a las corridas solo porque a su novia de turno le gustan.
Todavía no me dan ganas de hablarle. No puedo ser buena amiga de nadie que disfrute con un espectáculo tan agresivo y violento como ése. Lo siento.
Madame Rosa













loonah dijo
Fiestas tradicionales en casa, buenos recuerdos.
5 Enero 2009 | 04:15 AM