Ciática
Estos nuestros comentarios son personales, lo queramos o no, y en ocasiones la posibilidad de dejar nota de nuestro estado de ánimo o de salud, supone un alivio.
Que se lo pregunten o no a Frida Khalo, que vertía en sus lienzos el dolor de su despedazada y recosida columna. Esa quebrada columna griega, con sus alambres, sus remaches, sus dolorosos clavos.
Llevo una semana sintiendo en mi costado derecho el dolor de la ciática que me paraliza o me sacude en espasmos dolorosos.
Tengo la seguridad que pasarán, las locas seguridades que nos da la tecnología, pero aún así, los días que pasan me acercan a los dolores de otros que sufren, en sus huesos, en sus nervios, en sus carnes, eso que no es sino una prueba de que estamos vivos.
Aún puedo dar gracias de haber nacido en el siglo XX, de vivir en una sociedad en que tengo acceso a la medicina y a las resonancias magnéticas y cuanto a ella se refiere.
¿Que día podré volver a la normalidad? Alegrarme por poder moverme sin dolor, desplazarme sin ayuda.
En estos momentos es cuando nos damos cuenta de que el ser humano necesita un entorno, una familia, unas amistades que te apoyen, te consuelen, te mimen.
Si, los mimos son tan necesarios. Son como un masaje espiritual, y el espiritu esta íntimamente unido a los nervios.
Cuerpo y alma.
A.N.




















salud-y-republica dijo
Podría resumirlo con un infantil "Nena pupa"
Pero queda tan feo en una persona adulta...
9 Febrero 2009 | 03:49 PM