Lady Di y el sapo
El anterior comentario me hizo pensar en otro tipo de conversiones mágicas.
Decía la llorada Lady Diana Spencer, que "hay que besar muchos sapos, hasta encontrar el que se convierte en príncipe"
Hablaba con conocimiento de causa, la adolescente soñadora que creyó encontrar en Charles el príncipe azul, advirtió que por muchos besos que le diera para ella seguía siendo un sapo.
¿En que momento dejo de ver por los ojos de la niña ilusionada y alcanzo a distinguir a la Camila, instalada también en el charco?
¿Cuando decidió que su vida era su vida, y la vivía a su manera?
¿En los brazos del impresentable caballerete que se lucraba vendiendo primicias de su relación con ella?
¿Mientras lloraba desconsolada en el hombro del mayordomo comprensivo?
Aquella imagen de Diana de su último verano, sentada en la proa de un yate, mirando un horizonte mucho más finito de lo que ella misma creía fue premonitoria.
¿Cuantas veces trató de cambiar su vida?
Podría haber sido Dodi su amor definitivo?
En cierta forma lo fue.
No salieron del túnel del Alma.
A.N.


















la tia julia dijo
¡Lastima!
No pudieron ver la luz al final del tunel.
19 Febrero 2009 | 12:00 AM