Tumbas rentables. Muertos que están más vivos que nunca
Hoy he encontrado este artículo en el diario caleño El Pais y gustosamente lo comparto.
"Pareciera que la receta para alcanzar la inmortalidad es llevar una vida turbulenta, ser famoso, triunfar y morir joven.
Si con la muerte de Michael Jackson el diario oficial del Vaticano tituló: ‘¿Habrá muerto de verdad?’, es porque el paso a la inmortalidad del ‘Rey del pop’ cuenta con la bendición papal, así Michael Jackson no figurara en las huestes católicas.
“No sería extraño que en unos años alguien lo reconociera en una gasolinera de Memphis, quizá junto a su ex suegro Elvis Presley, otra de las leyendas, que como Janis Joplin, Jim Morrison, Jimi Hendrix o John Lennon no mueren jamás en la imaginación de sus fans”, se lee en el diario.
Así es la negación a aceptar la muerte de los ídolos. Y Jackson ya tiene despuntes de leyenda: “Michael no ha muerto, sólo se fue de gira”, fue la reacción de un fan.
No tardarán en surgir rumores, como los que rodean a Elvis Presley, muerto por sobredosis de barbitúricos.
Días después de su deceso, en 1977, un hombre llamado John Burrows, muy parecido a Elvis, fue visto comprando pasajes aéreos. Lo curioso es que el cantante usó a menudo ese nombre cuando viajaba.
Elvis es un anagrama en inglés de ‘vive’ (lives) y muchos aseguran que está vivo. Dicen que su muerte fue falsificada como parte de un plan de protección de testigos.
Otro que ‘tampoco’ murió fue Javier Solís, el ‘Rey del bolero-ranchera’, fallecido en 1966 a los 35 años de edad, después de una operación. Como después salieron muchas grabaciones inéditas, se dijo que estaba encarcelado o se había desfigurado en un accidente.
Denominador común en las muertes de los famosos es la vida turbulenta. Eran seres frágiles, solitarios y sufridos.
Sus seguidores siempre los perdonaron y hasta justifican lo que en personas comunes no tolerarían. En el caso de Jackson, su probable pederastia.
Aun cuando no han sido reveladas las causas de su muerte, él podría sumarse a la larga lista de artistas que sucumbieron al exceso de drogas.
Tal fue el caso del vocalista del grupo The Doors, Jim Morrison, que murió en una bañera cuando tenía 28 años, la misma edad del guitarrista Jimi Hendrix, quien se asfixió con su propio vómito en 1970.
El principal ingrediente de la inmortalidad es hallarse en la cima de la carrera, antes de empezar el declive.
El bajista Sid Vicious (el apellido justo!) a los 21 años terminó con una sobredosis. Y la roquera Janis Joplin se inyectaba morfina con 40% de pureza.
En el cine, el caso más sonado fue el de Marilyn Monroe, quien fue hallada muerta en 1962, atiborrada de pastillas.
Y en la literatura colombiana, el caleño Andrés Caicedo ingirió seconal en exceso, en 1977, a los 25 años de edad. En cambio, John Lennon fue asesinado en 1980. El ex Beatle sí amaba la vida.
Pocos murieron en la cama: el cáncer terminó en 1981 con la vida del símbolo de la música reggae, Bob Marley, y el sida con la del cantante del grupo Queen, Freddie Mercury, en 1991.
El saxofonista de jazz Charlie Parker murió en 1955 por un colapso cardiocirculatorio. Según el forense, parecía de 60 años aunque tenía 34.
Entre los suicidas, el depresivo Kurt Cobain, líder de Nirvana, se quitó la vida de un disparo después de inyectarse una sobredosis de heroína en abril de 1984.
Los accidentes cobraron tres vidas famosas: en 1935, Carlos Gardel en un choque de aviones en Medellín; en 1955, el actor James Dean se estrelló en una carretera de California, y en 1997 a Diana de Gales le sucedió igual en París.
Leyendas aparte, no basta con llevar una vida turbulenta, tener una muerte horrible en plena juventud, ni ser famoso. El principal ingrediente de la inmortalidad es hallarse en le cima de la carrera, antes de empezar el declive.
Estupendo negocio, porque algunos siguen ganando millones aún después de muertos: Elvis Presley es el eterno líder de la Lista Forbes de las tumbas rentables, con ingresos de 31,28 millones de euros anuales. El cuarto lugar es para John Lennon, que hasta 16,42 millones de euros le deja cada 12 meses a su viuda, Yoko Ono.
Por Marilyn Monroe, la viuda de su profesor Lee Strasberg se beneficia con 6,26 millones de euros anuales. Y el heredero de James Dean, su primo Marcus Winslow, se lleva 3,91 millones de euros.
"Cuando estabas con Michael sentías esa fragilidad, que era mayor de lo que parecía. Es imposible vivir así”: (Celine Dion, cantante canadiense al hablar de la muerte de Michael Jackson)
Los dioses mayores
Todos murieron cuando se hallaban en la cima de la popularidad y murieron siendo jóvenes, o relativamente jóvenes (la edad se indica entre paréntesis):
Michael Jackson (50): el ‘Rey del pop’
Carlos Gardel (47): máximo cantante de tangos
Freddie Mercury (45): el ‘Dios del rock’
Elvis Presley (42): el ‘Rey del rock’n roll’
John Lennon (40): voz líder de The Beatles
Marilyn Monroe (36): máximo ‘sex symbol’ del
Siglo XX
Diana de Gales (36): personaje más amado de la realeza inglesa
Charlie Parker (35): mejor saxofonista de la historia del jazz
Javier Solís (35): el ‘Rey del bolero-ranchera’
Jimi Hendrix (27): máximo guitarrista en la historia del rock
Janis Joplin (27): primera estrella femenina del rock
Kurt Cobain (27): compositor, voz líder y ‘centro espiritual’ de Nirvana
Charlie Figueroa (27): famoso cantante puertorriqueño
Andrés Caicedo (25): el más popular escritor caleño del Siglo XX
James Dean (24): primer ‘rebelde sin causa’ de Hollywood
Sid Vicious (21): bajista de Sex Pistols y emblema del punk".
De nuestro Andrés Caicedo se cuenta que desde muy joven anunció que no quería vivir más allá de los 25 años porque hacerlo era una vergüenza y selló su sentencia suicidándose en 1977 con sesenta pastillas de seconal y dejando tras de si una obra literaria y de crítica cinematográfica bastante extensa para su juventud. Cosa comprensible si se tiene en cuenta que escribía desde los 10 años.
En otra ocasión de pronto les hablo sobre Andrés Caicedo y su novela más conocida y emblemática: "Que viva la música"...cuando me la lea, eso sí.
















Rin Rin Renacuajo dijo
Para tener en cuenta, Madame: la obra de Andrés Caicedo Estela tenía (tiene) la inmediatez y la urgencia de un joven que debería vivir muy rápido y quería dejar una obra acelerada y feliz, antes de que la parca hiciese de las suyas.
28 Junio 2009 | 07:24 AM