Supuestamente...
Cuando hace ya diez años entramos en el siglo XXI de la Era Cristiana, no se nos olvide este detalle, parecía que dejábamos atrás un mundo lleno de lacras, que avizorábamos una época mejor en que las diversas declaraciones efectuadas desde los organismos internacionales aseguraban a todos unos derechos y unas opciones en un mundo mejor.
¿En el mejor de los mundos?
Pues parece ser que no.
Tras las declaraciones de los Derechos del Hombre, por ese afán antropocéntrico, se entendía que se trataba de los derechos de "los hombres" y "las mujeres".
El siglo XX fue una etapa de lucha por equipararnos en derechos y deberes a los hombres. En España hasta la promulgación de la Constitución las mujeres éramos ciudadanas de segunda, con nuestros derechos limitados.
¿Pero es ello comparable a la situación de tantas mujeres en otros países del mundo?
En los países islámicos la mujer carece de derechos, del más elemental, el derecho a su propia imagen.
Pero claro, éso no ocurre tan solo en los países islámicos, la "cultura islámica" está llegando a nuestras ciudades y con ella las mujeres envueltas de pies a cabeza en esas ominosas burkas, una palabra que desgraciadamente ha entrado en nuestro lenguaje, como ha entrado en nuestras calles, mercados y lugares esas siluetas oscuras y siniestras.
Supuestamente nuestros gobernantes, con las Naciones Unidas al frente, enviaron tropas "en misión de paz" a Afganistán a liberar las mujeres de sus burkas.
Supuestamente...
Allá están las tropas occidentales, españoles, colombianos, ingleses, franceses, jugándose la vida por liberar a las mujeres de la opresión del burka.
Y ahora están aquí.
Sombras siniestras que reclaman unos derechos que no tienen ni en su casa, ni en su país y que ahora tratan de extender a nuestro país, a nuestro mundo occidental, su "cultura".
Supuestamente la lucha de las Naciones Unidas para extender la libertad está volcada en ese país, en esos países, pero me temo que el auténtico motivo de la lucha en Afganistán, como antes en Irán, huele a petróleo. Huele a podrido.
Mientras aquí, los dirigentes políticos, tratan ayuntamiento por ayuntamiento si prohíben o no llevar el Burka por las calles.
Supuestamente este es un país en que la mujer, todas las mujeres gozan de libertad y pueden actuar en plan de igualdad con los hombres.
¿Detrás de un velo que las cubre de la cabeza a los pies?
A.N.
P.S
Al revisar ortográficamente este escrito la palabra "burka" era rechazada una vez tras otra por el ordenador. He tenido que elegir la opción "agregar al diccionario" y he sentido como si yo también traicionara a la lengua española y a nuestra cultura.




















padron-duenas dijo
No hace mucho deje un comentario sobre la gran cantidad de musulmanes en los países occidentales. Y empujan su modo de vivir e inclusive se insultan cuando se encuentran restricciones sobre los atuendos que imponen a sus mujeres e hijas. Ellos no, ellos anda muy deportivos y occidentales mientras sus mujeres e hijas son sepultadas en el anonimato del burka, shadar, o velo. Esas son sus costumbres, pues muy bien. Pero lo que no comprendo es el por que... insisten ir a vivir en los países de los infieles... donde según sus mismas leyes estas mujeres occidentales no son dignas para no decir inmorales. Porque no emigran a países árabes que son tan ricos? Ahí nunca tendrán que pasar por las tribulaciones de los cerdos occidentales les imponen.
No tienen que amenazar a esos mismos ayuntamientos reclamando derechos. Y lo curioso del caso que estos ayuntamientos tan progres que tiran a la izquierda machacando a la religión cristiana que es su misma cuna. Y a estos extremistas religiosos que le piden la cabeza a cualquier occidental... a estos le regalan terrenos para que construyan sus mezquitas. Lugares ya certeramente conocidos donde detrás del paripe de la única adoración pura. Se reclutan terroristas para asesinar a los conciudadanos que pagan con sus impuestos el lugar sacro santo donde se reúnen. Me da gracia todo este asunto porque en EE.UU muchos anglo hablantes resienten ver letreros de negocios e inclusive literatura gubernamental es castellano.
Deja que les llegue el día que al usar esas autopistas que han pagado con impuestos y tantos sacrificios... cuando vean esos carteles en árabe.... como pasa en Iberia.
Un abrazo
15 Junio 2010 | 02:34 AM