Diciembre, frío, nieve...

Un paisaje como este es el que se extiende por toda Europa.
Un paisaje que es la portada de la Navidad, de una Navidad
llena de calor hogareño y de frío exterior, tan decorativo para los
que pueden mirarlo desde la ventana de una casa con calefacción,
tan terrible para el que carece de techo.
En mi ciudad, en tantas ciudades en estos días los "sin techo",
buscan refugios en las estaciones de metro, o en aquellos portales
o plazas porticadas que proporcionan un mínimo resguardo.
También es verdad que las autoridades municipales ponen a
su disposición albergues para pasar las noches, pero no siempre
son aceptados, y en ocasiones esos mismos que los rechazan y
se aprestan a pasar la noche envueltos en cartones y mantas,
son hallados yertos y helados a la mañana siguiente.
Una de las características que esta poniendo de relieve la crisis
económica que padece el mundo occidental es el aumento de
personas que pierden su hogar, y con él continúan un proceso de
degradación que concluye haciendo de ellos despojos humanos, el
alcoholismo y las drogas forman parte de ello.
No siempre es el factor desencadenador, pero si es cierto que los
que buscan en ellas refugio, se equivocan.
Las redes sociales que se ponen en movimiento logran atenuar la
situación.
En España los comedores sociales y la distribución de alimentos llevadas
a cabo por CARITAS, el Banco de los Alimentos, que distribuye alimentos
entre los que acuden a solicitarlo, están cada vez más concurridos.
No solamente por las personas sin hogar, también por personas sin recursos
que no pueden cubrir sus necesidades, y van en busca de ayuda, de una
ayuda que cada vez es más necesaria.
Por eso en estos días en que las luces de las avenidas y de los comercios
nos anuncian las fiestas de Navidad, y tantos nos apresuramos a preparar
la mesa navideña, es también el momento de pensar en proveer otras
mesas y humanizar las navidades y calentar otros hogares dando no
solamente lo que nos sobra, dando también comprensión y caridad.
Sería deseable que la Justicia contribuyera a ello, pero mientras esta no
llegue, que no nos falle la solidaridad, que es la manera politicamente
correcta de lo que siempre llamábamos CARIDAD.
A.N.



















fenicia dijo
Que no nos falle la caridad!!
kisses
17 Diciembre 2010 | 11:19 AM