Moliendo café y recuerdos infantiles
Mis abuelos paternos fueron madre y padrastro de un solo niño: mi papá.
Mi papá y mi mamá (hijos únicos ambos) se dedicaron a poblar el mundo. Primero juntos (9 hijos) y luego cada uno por separado. Yo no tengo una familia. Tengo un clan, somos una tribu. A mucho honor.
Estos abuelos (sí, los mismos que tomaban café negro, fuerte, caliente, amargo como si en ello se les fuera la vida) vivían en un pueblo, en aquella época pequeño, no muy lejos de Cali.
Todos los domingos y festivos (sin falta) mi papá aterrizaba en la casa paterna con su montonera de hijos, para pasar el día, almorzar y comer los exquisitos viandas criollos que mi abuela cocinaba y que tánto seguimos añorando muchísimos años después.
Esta casa de pueblo era inicialmente de bahareque (1) pero poco a poco mis abuelos y posteriormente mi padre (su heredero universal) la fueron transformando en una casa con paredes de ladrillo y cemento tal como está ahora. Bueno, no viene al caso, otra vez me he ido por las ramas.
Más grande que la casa era el solar (especie de jardín trasero). Allí los abuelos tenían árboles frutales: naranjos, limoneros, árboles de toronjas grey (las de pulpa blanca), papayos, un árbol de zapote, un guanábano, varios cacaoteros y muchas cafetos (claro, con lo que consumían!!) Y además una porqueriza pequeña para la crianza de dos o tres cerdos.
Ese solar nos parecía taaaaaaaaaaaann grande! No nos atrevíamos a ir solos por miedo a perdernos en semejante selva tupida, en ese bosque salvaje. Ahora, de adultos, la verdad es que nos hemos dado cuenta de que es un solar mediano. Tanto miedo para nada!!! Tanta adrenalina desperdiciada!
Pero regresemos al cafetal para consumo interno de mis abuelos.
Era un placer acompañarlos con unas canastas a coger el café maduro. Las bayas más rojas tenían entre la cáscara y el grano una película dulzona que nos gustaba lamer. Así que varios frutos del café fueron al secadero llenos de babas infantiles.
No se cómo pelaba mi abuelo los granos de café pero de pronto éstos aparecían sobre unos costales limpios, listos para secarse al sol.
Los domingos, los niños cuidábamos de que los patos, las gallinas, las palomas y los perros no se acercaran a meter sus picos o sus hocicos por ahí. Cada tanto venía el abuelo a darle vuelta a los granos para que se secaran bien por todos lados. Y de noche metía los costales en la casa.
Después venía el proceso de tostar los granos. Si mal no recuerdo se tostaban en un fogón de leña, cuidadosamente distribuidos sobre bandejas de barro cocido (callanas). El aroma a café tostado todavía me acaricia la nariz y los recuerdos y me teletransporta en el tiempo.
Y de allí venía el proceso final que era moler los granos debidamente tostados y empacar el café en recipientes de vidrio donde antes venía cualquier otra cosa: mermeladas, café instantáneo, conservas, etc.
Hasta aquí le seguía yo la pista al café. Tomárselo era ya asunto de mis abuelos y de sus amigos cuando éstos iban a visitarlos para tertuliar y jugar parqués (parchís) o dominó en las noches.
Consultado mi padre al respecto corrobora mis recuerdos infantiles y despeja las dudas que yo tenia:
Los granos maduros de café se despulpaban inicialmente en este molino manual (donde también se muele el maiz para las arepas o las empanadas y la carne cruda o cocida). 
El proceso de terminar de quitarles la cáscara se hacia a mano. Luego los granos, incluidos los que no habían escapado a los lametones y al chupado de los niños, eran cuidadosamente lavados para retirarles esa película babosa y dulzona de las cuales les hablé.
Posteriormente venía el proceso del secado al sol y se finalizaba moliendo de nuevo el café en la misma máquina de moler pero haciéndole un ajuste para que sacara el producto más fino.
(1) Bahareque, o bajareque, es la denominación de un sistema de construcción de viviendas a partir de palos entretejidos con cañas, zarzo o cañizo, y barro.Esta técnica ha sido utilizada desde tiempos remotos en la construcción de viviendas indígenas de América. En algunos paises de América del Sur se le denomina también bareque (Wikipedia)





















salud-y-republica dijo
Me ha costado un mundo escribir, editar y publicar este post pero al fin lo conseguí!!!!!!
Madame Rosa
7 Noviembre 2011 | 09:11 PM